Luis Víctor Chirino, pionero en la industria de la construcción en San Juan y apasionado por la tradición vitivinícola de la región, en 1990 decidió invertir en tierras propicias para el cultivo de varietales y también en dos bodegas donde hoy se elaboran con tecnología de vanguardia sus vinos y espumantes.

El interés de Don Luis por la vitivinicultura había nacido ya en la década del 80. Por aquellos años, todavía sin haber elaborado vinos propios, compró el histórico establecimiento Antigua Bodega. Luego de un intenso trabajo de restauración, el complejo reabrió sus puertas a principios de 1994.

En este proceso de restauración se destaca la participación de su esposa, Azucena Juárez de Chirino, a quien sus amistades llaman "Chiqui". Fue ella quien involucró a renombrados artistas locales para determinar un estilo Art Decó, el cual definió los lineamientos generales para la decoración e interiorismo de los salones de la Bodega.

La evolución y el tiempo trajo a este proyecto la participación de sus dos hijos, Luis Víctor y Luis Alberto; quienes colaboran hoy en el desarrollo de nuevos productos, relaciones institucionales, logística y distribución local e internacional.

Toda la Familia está comprometida en llevar adelante este emprendimiento, difundiendo su pasión por esta tierra y sus virtudes. Esperando que el resto de las personas que prueben sus productos o visiten este maravilloso complejo, se dejen seducir por las emociones que hacen de ambas una experiencia única e inolvidable.